El Niño
Categorias: Ciclo 2010, Featured
Escrito por: diego
Fecha de Exhibición: 2 de Septiembre de 2010
Título Original: L’enfant
Dirección y guión: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne
Países: Bélgica y Francia
Año: 2005
Duración: 100 min
Género: Drama
Reparto: Jérémie Renier (Bruno), Déborah François (Sonia), Jérémie Segard (Steve), Fabrizio Rongione (Matón joven), Olivier Gourmet (Oficial), Mireille Bailly (Madre de Bruno), Samuel De Ryck (Thomas), Sophia Leboutte (Inspectora), Frédéric Bodson (Matón mayor), Léon Michaux (Policía)
Producción: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne y Denis Freyd
Fotografía: Alain Marcoen
Montaje: Marie-Hélène Dozo
Diseño de producción: Igor Gabriel
Vestuario: Monic Parelle
“Elegimos a los desheredados porque no son visibles. Nos gustan esos personajes y los seguimos desde el afecto. Si fueran visibles lo serían vistos para reírse de ellos, o con piedad, en el típico programa del domingo por la tarde en televisión. Nadie los mira de una manera real, nadie ve sus sueños, su amor, y por eso nos gusta hablar de ellos“. En estos términos se expresan lo hermanos Dardenne… En El niño, esos desheredados son Bruno y Sonia (Jéremie Renier y Déborah François, dos actores desconocidos que, viendo su estremecedora recreación, perfectamente podrían haber vivido experiencias similares a las de sus personajes), dos postadolescentes que (mal)viven de los robos y trapicheos del primero y que acaban de tener un hijo. La película arranca en el momento en que Sonia sale del hospital tras dar a luz y va en busca de Bruno para presentarle a su hijo. La búsqueda de un lugar en su mundo para el recién llegado, el desconcierto, la ternura, el amor que siente por Sonia (demostrado de forma muy personal pero innegable), los gestos, los impulsos, el instinto de supervivencia, su propia naturaleza, configuran un collage de sentimientos contradictorios que llevan a Bruno a ciertas situaciones límite ante las que toma soluciones drásticas; soluciones que pueden parecer moralmente despreciables, pero ante las que los Dardenne no se permiten el lujo de juzgar a su personaje…
A nivel formal, con respecto a sus películas anteriores, en El niño la cámara se ha estabilizado levemente y se ha alejado del cogote de los personajes, permitiéndoles respirar, expresar y vivir sus vidas con cierta libertad, y evitando el juicio sumarísimo que supone una cámara escrutadora. Todo ello sin abandonar la intensidad emocional de una febril cámara al hombro ante la que se componen frescos sociales de una fisicidad desgarradora.
Carlos Balbuena






